Una boda en Huerto Bonet

El enlace civil en primavera de A & R bajo grullas de origami.


Hace unos años realizamos una preciosa boda inspirada en París de unos buenos amigos, la de J & J. Y un integrante de la familia también contó con nosotros para su boda.

Una boda civil soleada orquestada por Meraki Plan celebrada en Huerto Bonet.

La pareja se conoció patinando en un grupo de Valencia y de hecho en su preboda sacaron sus patines y nos deleitaron de preciosas piruetas junto a sus perros. Hoy os mostramos el enlace civil de A & R, una preciosa y divertida boda ¡coreano-ruso-cubano-española! celebrada en Valencia.

Comenzamos la jornada en casa del novio en la que, junto a sus padres, se vistió con un elegante traje de Hugo Boss.

La novia se vistió en la Torreta, una casa cercana a Huerto Bonet donde se maquilló ella misma, ¡incluso se vistió ella misma!

Además embelleció su bonita Westfalia con flores que usó como coche de novios puesto que es la furgoneta en la que viajan por todas partes y que tanto adoran.

El tocado de la novia lo preparó ella misma con suma delicadeza y su bonito vestido fue diseñado por la novia y confeccionado por una modista. A esto hay que sumar los zapatos de What for y el ramo de la Tartana.

Nada mas hacer fotos a la novia junto a su padre nos desplazamos a Huerto Bonet para disfrutar del espacio decorado por la Tartana, Nada Convencional y Jucais catering.

La sobrina del novio fue la encargada de llevar los anillos a sus tíos en la ceremonia.

Nuestras amigas de Meraki Plan prepararon una preciosa ceremonia para la pareja en la que realizaron un bonito rito de lazos.

Tras el lanzamiento de arroz, los besos y abrazos y las fotos de familia la pareja acercó su querida furgoneta para hacerse fotos junto a ella.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando la novia entregó un ramo de flores a la hermana de su bisabuela que había viajado desde Estados Unidos para la boda con sus 97 años recién cumplidos.

La idea de la pareja es que el abuelo de la novia tocase el acordeón durante el banquete pero lamentablemente no pudo viajar desde Rusia debido a su salud. Pero un invitado sorprendió a la pareja con un acordeonista que tocó para la pareja alegres canciones con las que más de uno se lanzó a bailar.

Una buena fiesta siempre es responsabilidad en parte de buena música y en esta boda, Altoper lo hizo de categoría: no falto nadie en marcarse unos pasos de baile por todo lo alto.

Esperamos que os haya divertido y emocionado este reportaje tanto como a nosotros.

Besicos de los fandi.



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